Otra vez llevo una semana de retraso en el reto aunque ahora, la excusa no es la falta de tiempo si no de inspiración y, es que, por más vueltas que le daba a mi cabecita no se me ocurría nada hasta que harta de ver cómo está el Mundo no pude evitar sentirme identificada con esta pequeña progresista de clase media en rebeldía constante contra el legado de sus mayores.
Sí Mafalda, basta de guerras, hambre, desigualdades, hipocresía, mentiras, recortes sociales, sed de poder, falsa democracia, conformismo... ¡BASTA! Salgamos a la calle, defendamos nuestros derechos y luchemos por un mundo mejor.
Gracias Quino, de no haber sido por tus tiras cómicas mi infancia habría sido excesivamente edulcorada.
¿Miércoles ya? ¿pero cómo es posible que se me pase el tiempo tan deprisa?
Como os comenté en el post anterior, la semana pasada estuve pensando en diseños para un encargo uñil de mi amiga Azucena, profesora y bailarina de danza oriental (https://www.facebook.com/AhlamBellyLove) pero al final no tuve tiempo de realizarlos porque tuve que ejercer de tía pero, aprovechando que las musas me han dado de lado para el diseño de la letra M del reto ABC, al fin he podido plasmar en mis uñas dos de ellos y este es el resultado:
Como las fotos están hechas con el móvil, no se aprecian bien los destellos purpurinosos de los esmaltes por lo que os pongo cuáles empleé:
La idea era plasmar la elegancia y sensualidad de movimientos de esta danza junto con la magia y magnetismo de su vestuario ya que, al mover las manos, los destellos de los esmaltes se proyectan y a la vez atraen la mirada. Y que, al mismo tiempo, no quedase un diseño demasiado sobrecargado ya que Azulay quería algo sutil. Ya me diréis qué os parecen y si lo he conseguido.
Si me organizo bien, este fin de semana publicaré otra entrega de esta serie de manicuras orientales
Una semana más que está llegando a su fin y de ahí esta manicura. Me explico, no es un nail art que haya creado para este reto si no que, en su día, lo hice para asistir al concierto que este grupo de música madrileño ofreció en Oviedo para promocionar Estoy mintiendo de verdad, su último disco.
Y diréis, vale, vale; pero ¿qué tiene que ver con que estemos a jueves? Pues que también hace tiempo, mi mejor amiga, profesora y bailarina de danza oriental, me encargó unas manicuras inspiradas en la belly dance y el tiempo va pasando y todavía no he realizado ninguna.
Así, con este diseño mato varios pájaros de un tiro: cumplo con el reto, la manicura ve la luz y deja de ocupar sitio en la memoria del teléfono, doy a conocer la música de mis paisanos (si es que todavía queda alguien que no haya escuchado en todas las radios de ámbito nacional su single Culpable)
y puedo ponerme a trabajar en los diseños de mi amiga para, al menos, ejecutar uno de ellos antes de que finalice la semana.
Aunque las fotos son de una calidad pésima y la manicura es poco precisa (la hice deprisa y corriendo) espero que os guste y, si sois fans de este grupo y vais a ir a verlo en directo, os la hagáis.
En el pulgar, uno de los emblemas del grupo: un lagarto amarillo rodeado de un círculo de 8 puntas y que fue la portada de su primer disco.
En los dedos corazón, otro de sus emblemas: el lagarto amarillo formado por las letras G y M que forman parte del nombre del grupo; en el izquierdo la G y, en el derecho la M.
En el anular, la prenda distintiva de la componente femenina: un corsé.
En el índice, las tres chisteras que simbolizan a los tres hermanos componentes del grupo: Patricia, Pablo y José María Mora.
Y, por último, en el meñique, la huella del lagarto.
Y, sin más, os dejo con su música que es lo que importa.
¿Existe alguien en este mundo que no muera de amor al ver la imagen de este adorable marsupial con aspecto de oso de peluche?
No me digáis porqué pero, desde pequeña, es mi animal favorito. Me hace muchísima gracia su carita y me encanta su comportamiento pachón.
Podía haber escogido como motivo de la manicura a Mofli pero otra de las cosas que más me gustan de este animal es la devoción que sienten por sus crías y, si ya es adorable por sí sólo, con una de ellas a cuestas es de lo más enternecedor.
Y precisamente este amor es el que me ha inspirado para hacer esta manicura que espero no se me escache nunca porque, por voluntad propia, no pienso quitármela.