Lo que prometía ser un día feliz (he ido a correos a recoger el pedido que hice a Maquillalia) se ha convertido en un día indignado.
Resulta que hace dos semanas llegó a casa de mis padres una carta de Bankia a mi nombre. "¿No habías cancelado la cuenta en Caja Madrid?" me preguntó mi padre; "Sí, cuando terminé la carrera; será propaganda para que abra una nueva". Pero no, en ella me informaban que me cobraban 0,60€ por mantenimiento de cuenta.
Cuando comencé mis estudios universitarios en la UAM, el carnet de estudiante era también una tarjeta de débito con cuenta asociada a Caja Madrid. Mientras estudiaba, no cancelé la cuenta porque me venía bien tener dinero para ir comprando libros, folios, bolis, etc. Pero cuando me licencié, me acerqué a la sucursal de la Universidad, cancelé dicha cuenta y me abrí una en La Caixa (Caja Madrid no me daba nada y con la tarjeta de La Caixa tenía descuentos en tiendas, regalos por puntos, etc.).
En todos estos años mis padres no han recibido ninguna carta a mi nombre ni de Caja Madrid ni de Bankia, salvo la ya mencionada, por lo que todo parecía indicar que la cuenta, efectivamente, estaba cancelada y más cuando en su día me dieron un papel en el que así constaba (tengo que buscarlo pero creo que lo tiré el año pasado).
Total que, al salir de Correos, me acerco a una sucursal de Bankia en Las Rozas donde me informan que la cuenta no sólo no está cancelada sino que la tengo en números rojos con -160€. ¡Estamos locos o qué!
Ahora tengo que hablar con el Director de la sucursal de la Universidad y exponerle mi caso a ver qué determina. ¿Cómo que qué determina? ¿porqué no está cancelada esa cuenta? ¿porqué hasta ahora no he recibido ninguna carta? ¿porque adeudo una cantidad de dinero de algo que no existe? y, si para ellos existe, ¿porqué no me han informado del adeudo? ¿porqué no me han enviado tarjetas?etc. Yo lo tengo clarísimo, para Caja Madrid hace años que no soy cliente pero en Bankia se hacen los locos, tiran de histórico y se pasan la cancelación por el forro. ¡Qué grandísima gestión señor Rato y compañía! ¡Que vergüenza que tengamos que pedirle dinero a Europa para rescatarles a ustedes y a todos los gestores de su semejanza! ¡Y que sólo haya ido a la cárcel Mario Conde!
A saber, encima, si no me han metido en un listado de morosos. ¡Y yo que no daba crédito a los casos de suplantación de DNI! ¡Qué indefensión! ¡Qué impotencia! ¡Qué rabia! ¡Qué asco!
En cuanto llegue a Asturias, derechita a La Caixa a confirmar la cancelación de la cuenta porque, a principios de año, harta del cobro de comisiones me acerqué a la oficina a borrarme como cliente y me quedé sólo con la de ING Direct.
Y no podía haber llegado en mejor momento: a 10 días del cumpleaños de Noa, a 20 del bautizo de Alicia y a un mes del cumpleaños de Álvaro, mi sobrino por parte de Jorge.
A ver que me dice el señor Director mañana porque me planto allí y me lo trago.



















